El Turismo
El turismo ha sido definido por la Organización Mundial
del Turismo como “Las actividades que realizan las personas durante sus
viajes y estancias en lugares distintos al de su entorno habitual, por un
período de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, por
negocios y otros motivos”. Pero no todos las personas que viajan se les
pueden considerar como turistas. Como se observa en la figura 1, la OMT diferencia entre
visitantes y otros viajeros, categoría entre la que “se incluyen
trabajadores fronterizos, migrantes, nómadas, pasajeros en tránsito,
refugiados, diplomáticos, miembros de las Fuerzas Aéreas y viajes diarios de
rutina”; mientras tanto, los visitantes los diferencia entre turistas, que
son aquellos “visitantes que permanecen una noche por lo menos en un medio
de alojamiento colectivo o privado”, y excursionistas, que son “aquellos
visitantes que no pernoctan en un medio de alojamiento colectivo o privado en
el lugar visitado”, esto es, visitantes de día.
Los dos componentes principales del Sistema Turístico son la Oferta y la Demanda
Turística.
La demanda turística la componen los visitantes (que incluyen
turistas y excursionistas), y se ve afectada por factores internos a la
demanda, como las motivaciones que animan a viajar; externos, como las mejoras
económicas, los cambios demográficos y sociales, la mejora tecnológica,
factores políticos, de planificación y ecológicos, seguridad, etc.; y
finalmente factores propios del mercado (derivados de su relación con la Oferta ), como el
conocimiento de la oferta, desarrollo de productos turísticos, etc.
Por el contrario, la oferta turística está integrada por los
elementos que atraen al turista a un destino determinado y satisfacen todas sus
necesidades, así podríamos indicar como componentes de la oferta los recursos
turísticos, la planta turística (conjunto de empresas relacionadas con el
sector), las infraestructuras y transportes y los elementos institucionales
sobre los que se desarrolla
En los Recursos Turísticos hay que diferenciar entre atractivos
turísticos, que serían aquellos que motivan la visita del turista
(naturales, culturales, eventos...), y actividades turísticas, que
corresponderían a la forma de uso de ese recurso por parte del visitante
(paseo, baños, observación de aves...).
La Planta Turística son aquellas empresas que facilitan al turista la permanencia en el lugar de destino (alojamiento, restauración, esparcimiento, desplazamiento, etc.). Estos servicios suelen darse en el destino a excepción de las agencias de viajes emisoras, que actúan en el lugar de origen.
Los elementos institucionales están relacionados con la legislación turística y
general, la organización institucional, las facilidades públicas a empresas
privadas, promoción pública, y en definitiva toda actividad pública que afecte
al turismo.
Dependiendo del territorio donde se desarrolle la actividad turística,
es decir del destino turístico, podemos distinguir dos categorías
principales de turismo, por una parte el turismo urbano, y por otra el rural,
atendiendo a la clasificación más sencilla del espacio realizada en geografía.
Ahora bien, en atención a las motivaciones y actividades que se desarrollen en
estos espacios se pueden distinguir otros tipos de turismo, unos más propios
del espacio urbano, otros más propios del espacio rural y finalmente otros que
se practican indistintamente en un territorio u otro.
Así, encontramos modalidades turísticas propias del espacio urbano,
ya que aquí es donde se les ofrece la infraestructura adecuada; se engloban en
la denominación común de turismo urbano prácticas tales como el turismo de
negocios, congresos y seminarios, convenciones, deportivo, lo que no quita
que esporádicamente se puedan desarrollar en el espacio rural. Entre las
modalidades desarrolladas en el espacio rural tenemos como variedades más
destacadas el agroturismo, el ecoturismo, el turismo de pueblos, el turismo
de aventura. Existen otras modalidades que no se definen por uno u otro
espacio, pudiéndose practicar en ambos, como el turismo cultural, el de sol
y playa, el religioso,; su localización depende de la del recurso turístico
que lo motive, o de la infraestructura adecuada.
La actividad turística como cualquier actividad humana, se desarrolla
sobre un territorio determinado,
generando sobre él una serie de impactos. Estos podrán ser serán económicos,
puesto que la actividad turística da empleo a muchos trabajadores, con lo que
se dinamizan las zonas de destino, aunque como aspecto negativo presente una alta
inflación en los precios; culturales, por lo que significa de relaciones
entre culturas y pueblos diferentes, por lo que se producirá un intercambio
cultural enriquecedor tanto para los habitantes del lugar de destino, como para
los turistas; y como aspectos negativos, la difusión de hábitos urbanos poco
saludables por las zonas turísticas (drogas, prostitución…); y ambientales,
ya que la construcción de edificios, carreteras, y otras infraestructuras
turísticas destruyen parcialmente el recurso turístico paisajístico, por
ejemplo en las zonas litorales o la presencia masiva de turistas acaba
degradando los ecosistemas naturales, aunque la visita de estos espacios genera
una concienciación social que ayuda a protegerlos legalmente.
