Comercio
El
comercio nació de la necesidad de la población de cubrir todas sus necesidades
con bienes que no producían ellos mismos;
ello llevó a un intercambio de bienes entre personas o estados para satisfacer
completamente esas necesidades. Hasta el abaratamiento y mejora de los
transportes, el comercio se limitaba a realizarse con las zonas más próximas, a
excepción de los productos caros cuyo transporte y posterior venta sí resultaban rentables. Las grandes transacciones comerciales se realizaban en
ferias (una vez al año), mientras que menores volúmenes de ventas se
realizaban en los mercados, de periodicidad semanal y cuya celebración
se hacía en las localidades más importantes. A partir de la Revolución Industrial ,
con la transformación de los medios de transporte, los intercambios comerciales
entre lugares alejados se incrementaron.
Dependiendo
del alcance de los flujos comerciales,
se pueden distinguir
a) Comercio
Interior.
Es aquel que
se desarrolla entre personas residentes en un mismo Estado, por lo que se rigen
por una misma legislación mercantil y utilizan la misma moneda, La distribución
de productos en el interior de un país se hace a través de redes de
establecimientos comerciales que dependiendo del consumidor al que se dirijan
podrán ser minoristas, si su venta va destinada al público en
general, o mayoristas, que son lo encargados de la venta de las
mercancías entre los minoristas. A su vez los minoristas se pueden clasificar
dependiendo de su tamaño, en pequeño comercio (que suele ser especializado), o
grandes superficies comerciales que ponen a disposición del público cualquier
producto (hipermercados, centros comerciales..)
b) Comercio
Exterior.
Es el
realizado entre distintos Estados, debido a las diferentes producciones de
bienes y servicios que se realizan en cada uno de ellos de acuerdo a
condicionantes físicos y humanos. La compra de productos en el extranjero
constituyen las importaciones, mientras que la venta de producto
nacional a otros países forma las exportaciones. La diferencia entre el
valor de los productos exportados (que constituyen ingresos para el país) y los
importados (que constituyen gastos) se denomina Balanza Comercial. Si al
intercambio de bienes materiales les incluimos cualquier otra transacción
económica realizada entre países, como los generados por la prestación de
servicios a extranjeros (el turismo por ejemplo), las transferencias realizadas
por los emigrantes y los inmigrantes, las inversiones de unos países en otros,
etc., obtendremos la denominada Balanza de Pagos, que no es más que el
cálculo del flujo monetario existente entre dos países. La balanza de pagos
puede ser deficitaria si los ingresos de capitales procedentes del extranjero
han sido menores que las salidas de estos hacia el exterior., o bien puede ser
positiva si se ha ingresado más de lo que se ha gastado.
BC = Ex – Im
BP = BC ± otros flujos económicos
El comercio en el
mundo
Se denomina flujo comercial a las corrientes de bienes
transportados desde un punto de origen (lugar de extracción o producción) hacia
un punto de destino (consumidores), pudiéndose ser estos flujos de materias
primas o de productos elaborados. Los flujos monetarios son las
corrientes de divisas que circulan para efectuar los pagos de esos productos.
El comercio internacional está dominado por los países
desarrollados, que controlan la
mayoría de los intercambios. Así el 80 % de los productos elaborados que
se mercadean en el comercio internacional proceden de los países desarrollados.
Por el contrario, los países del Tercer Mundo, dominan en mercado de las
materias primas y los productos energéticos. En cuanto a los ingresos
producidos por este comercio, los productos elaborados generan mayor valor que
las materias primas, por lo que las zonas más desarrolladas obtienen mayores
beneficios de los intercambios comerciales.
La tendencia mundial en el comercio es la
globalización, esto es, la apertura
de los mercados a escala mundial generadores del libre comercio entre naciones.
Para ello se han seguido negociaciones internacionales en el marco de la Organización Mundial
del Comercio sobre distintos productos que han sido recogidas en los acuerdos y
normas jurídicas mediante las cuales, los Estados firmantes han ido
eliminando las medidas proteccionistas que imponían a las mercancías
extranjeras para evitar que les hicieran la competencia a las nacionales.
Históricamente se han ido alternando momentos en los que dominaba el libre
comercio (librecambismo) con otros momentos en los que se planteaban trabas
al tránsito de mercancías por el territorio (proteccionismo).
Esta globalización de la economía ha producido a escala mundial la
concentración de las empresas, desapareciendo las menos productivas y
desarrollándose enormes multinacionales extendidas por todo el mundo, entre las
que controlan una gran parte del mercado. Por otra parte, esta globalización ha
permitido la reubicación mundial de las industrias, trasladándose a países
menos desarrollados aquellas industrias que necesitan mucha mano de obra o que
son muy contaminantes.
Además de los acuerdos mundiales, también se han producido otros a
escala regional entre países próximos para favorecer los intercambios mutuos.
Una asociación comercial y económica comenzó siendo lo que hoy es la Unión Europea.
Otros ejemplos son el tratado de Libre Comercio entre México, EE.UU. y Canadá; la Asociación Económica
Centroamericana, la
Asociación de Naciones del Asia Sudoriental, etc. En todos
los casos se comenzó desarrollando la integración económica mediante la
supresión de las trabas aduaneras, la especialización de cada país en aquellas
producciones que les son más rentables y la defensa común de los productos
interiores frente a los de terceros países.