Expansión del sector servicios
Las actividades terciarias no siempre fueron bien consideradas en los análisis
económicos. En un principio se pensaba que las actividades que no fueran
agrarias o industriales (es decir las que no dejasen restos materiales), no
generaban riquezas a los Estados. Este pensamiento fue evolucionando según
avanzaba la revolución industrial, puesto que iban apareciendo nuevas
actividades que no eran ni agrícolas ni industriales y sin embargo eran generadoras
de beneficios. No fue hasta el crack económico de 1929 cuando el terciario
comenzó a despertar un gran interés debido a que sirvió de colchón amortiguador
a la crisis, ya que absorbió gran parte de la mano de obra afectada por los
despidos. A partir de entonces este sector se convirtió en un refugio ante
situaciones de crisis, como se pudo observar también en los años 70. Sin
embargo el crecimiento del sector terciario en detrimento de los otros dos
sectores, no es más que la evolución lógica de la economía en los países
desarrollados.
Localización del sector servicios
A escala mundial es en los países desarrollados donde las actividades terciarias han ido creciendo hasta situarse como el sector económico más dinámico y productivo (con altos ingresos, supone el 70º o más del PIB), además de ser el sector que ocupa a la mayor parte de la población activa (por encima del 70%). Mientras, en los paises subdesarrollados se pueden presentar o bien una baja participación en ambos componentes o bien un alto porcentaje en el empleo pero sin acompañamiento de ingresos elevados, debido a que los servicios allí presente suelen ser improductivos (sector público hipertrofiado). Se comprueba por lo tanto, que el aumento del nivel de vida de las distintas sociedades va unido a un aumento de los servicios productivos, tanto hacia los individuos como hacia las empresas.
A escala mundial es en los países desarrollados donde las actividades terciarias han ido creciendo hasta situarse como el sector económico más dinámico y productivo (con altos ingresos, supone el 70º o más del PIB), además de ser el sector que ocupa a la mayor parte de la población activa (por encima del 70%). Mientras, en los paises subdesarrollados se pueden presentar o bien una baja participación en ambos componentes o bien un alto porcentaje en el empleo pero sin acompañamiento de ingresos elevados, debido a que los servicios allí presente suelen ser improductivos (sector público hipertrofiado). Se comprueba por lo tanto, que el aumento del nivel de vida de las distintas sociedades va unido a un aumento de los servicios productivos, tanto hacia los individuos como hacia las empresas.
A una escala estatal, las empresas de servicios se suelen
localizar en las ciudades, junto a la demanda, sobre todo las de servicios
especializados, sin perjuicio de que existan algunas otras distribuidas de
manera irregular por el territorio, que abastezcan y presten servicio a las
poblaciones rurales. La localización urbana de los servicios está más
marcada en los países subdesarrollados, donde las diferencias de poder
adquisitivo son mayores entre las sociedades urbanas y rurales.
La distribución
intraurbana de los servicios viene determinada por el tipo de servicio
del que tratemos, así el comercio minorista especializado (textil,
calzado…) u otros servicios que atienden a toda la ciudad (dentistas, abogados,
administración pública…) tienden a situarse en el centro urbano; existen
otro tipo de servicios, los directivos, que también tienden a situarse en
la parte más prestigiosa de la ciudad, esto es el centro y los ensanches;
finalmente otros buscan localizaciones periféricas, como aquellos que
necesitan mucho espacio, aquellos que sirven a industrias localizadas en
polígonos periféricos o aquellos servicios que abastecen a la población
residente en los extrarradios (p. ej. Hipermercados).