Actualmente en España hay que diferenciar entre geografía rural (estudia el mundo rural, donde la actividad agraria es una función más) y geografía agraria (estudio de las actividades que se realizan en el campo: agricultura, ganadería y explotación de recursos forestales). Hasta los años sesenta del siglo XX ambas coincidían, pero los grandes cambios experimentados entonces (crisis de la agricultura tradicional en España) y la incorporación a la Unión Europea en 1986 han modernizado de tal forma el espacio rural que hoy ya no coincide.
I.- FACTORES DE LA ACTIVIDAD AGRARIA
1.- FACTORES FÍSICOS
En la agricultura tradicional estos factores condicionaban en alto grado la actividad agraria, pero en la agricultura moderna su importancia es mucho menor, pues la tecnología puede suplir algunos de estos condicionantes.CLIMA
Es el factor más importante, condicionando los principales tipos de paisajes agrarios. Exceptuando el paisaje oceánico, húmedo, la aridez propia del clima mediterráneo es un condicionante esencial, junto a los contrastes térmicos en el interior, la irregularidad pluviométrica anual e interanual y los fenómenos meteorológicos extremos: granizadas, heladas, etc.
RELIEVE
RELIEVE
Condicionan la actividad agraria por la pendiente: más del 60% del suelo cultivado tienen + de 11% de pendiente, favoreciendo el aumento de la erosión, dificultando las tareas y precisando la realización de abancamientos; la altura que influye a través de clima (gradiente térmico y efecto foehn.
SUELO
SUELO
Los suelos son mediocres en general (poco profundos y con escasez de materia orgánica). Distinguiendo entre los de sustrato silíceo (los más malos, por su acidez, para el cultivo, aunque buenos para pastos), los calizos (medianos y básicos) y los arcillosos (los mejores)
VEGETACIÓN
VEGETACIÓN
A veces ha sido totalmente eliminada para permitir las tareas agrícolas, otras veces se ha eliminado el estrato arbóreo y se ha conservado el herbáceo para su aprovechamiento ganadero u otras veces se ha mantenido para su aprovechamiento forestal o, por último, se ha optado por un aprovechamiento integrado, de suelos, pastos y arbolado, como es el caso de las dehesas.
2.- LOS FACTORES HUMANOS
FACTOR HISTÓRICO
Hasta el siglo XX la agricultura se caracterizaba por el alto porcentaje de población activa (70%), bajo rendimiento, predominio del secano sobre el regadío, estructura de la propiedad muy extrema (grandes latifundios y gran número de minifundios), deficiente tecnología y baja inversión. FACTOR HISTÓRICO
LA POBLACIÓN ACTIVA AGRARIA
· De 1900 a 1936 (Guerra Civil): síntomas de cambio: baja la población activa (45%), aumentan las tierras de cultivo y los rendimientos.la Reforma Agraria de la II República no se haría efectiva por el rechazo de la élite propietaria y la connivencia con la Guardia Civil para evitar el cumplimiento.
· De 1939 a 1959: autarquía: aumento del peso agrario, inicio de la concentración parcelaria (1952).
· De 1959 a 1986: grandes cambios por el Plan de Estabilización: modernización agraria, aumento de la mecanización y éxodo rural, caída de la población activa (20%), aumento del regadío y de la productividad, sustitución de cultivos tradicionales por otros más productivos.
· De 1986 hasta hoy: la actividad agraria se ha ido adaptando a los objetivos y métodos de la PAC y de una economía globalizada, aumentando la productividad y la competitividad.
La Población activa agraria, muy importante en la agricultura tradicional, empezó a disminuir progresivamente a partir de principios del siglo XX, para sufrir una gran bajada en la década de los sesenta, hasta llegar al 5-6% actual. Una consecuencia de este proceso ha sido la aparición reciente de la agricultura a tiempo parcial. La distribución de la población es muy desigual.
A la vez se ha asistido a un progresivo envejecimiento de la población activa agraria, excepto en aquellas zonas donde predominan los cultivos sociales como el olivo el Jaén y Córdoba, lo que supone un rémora para las exigencias de modernidad y competitividad actual en un contexto de economía globalizada.
FACTORES TÉCNICOS: MECANIZACIÓN, INVESTIGACIÓN, NUEVAS TECNOLOGÍAS
FACTORES TÉCNICOS: MECANIZACIÓN, INVESTIGACIÓN, NUEVAS TECNOLOGÍAS
La incorporación de la actividad agraria a una economía de mercado ha hecho que estos factores tengan hoy una gran incidencia. Todos los factores técnicos buscan aumentar y adelantar la producción y disminuir los costes de mano de obra, mediante la mecanización, fertilizantes y productos fitosanitarios y la investigación aplicada.
La mecanización se encuentra en la base de la revolución agraria (aperos especializados para sembrar, labrar, abonar, etc.).
Los fertilizantes y los productos fitosanitarios han ido aumentando su presencia e importancia a la par que el desarrollo agrario. El Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias concentra los esfuerzos investigadores centrados en la selección de semillas, transformaciones genéticas o mejoras de razas, o la seguridad alimentaria, o la mejora en la tecnología de la producción agraria y forestal o de los productos para su comercialización. También se ocupa de los polémicos productos transgénicos.
3.- ESTRUCTURA AGRARIA.
Es importante distinguir previamente los conceptos de propiedad (término jurídico) y explotación (término económico)
EXPLOTACIÓN
La parcela es la unidad mínima de explotación y es la extensión de tierras que están bajo la misma linde. El conjunto de parcelas de un mismo empresario es la explotación independientemente del régimen de tenencia (directa o indirecta). Debido al proceso de modernización sufrido en nuestra estructura agraria han disminuido las explotaciones y han aumentado su tamaño medio. No obstante, existe el mismo dualismo que en la propiedad: las explotaciones de menos de 5 Ha suponen el 60% del total, reuniendo el 5% de la superficie, mientras que las explotaciones que superan las 200 Ha ocupan el 51% de la superficie cultivada.
PROPIEDAD
La propiedad es el conjunto jurídico que hace referencia al dueño de la tierra. En España, al hilo de las últimas transformaciones, también ha aumentado el tamaño medio de la propiedad, disminuyendo el número de pequeños propietarios, pese a la resistencia que ofrece la agricultura a tiempo parcial. No obstante, la propiedad de la tierra en España se caracteriza por el predominio de los valores extremos y por la escasez de propiedades de tamaño medio. El latifundio predomina en la mitad suroriental y el minifundio lo hace en la mitad noroccidental. La implantación del latifundio en España arranca de la repoblación medieval del siglo XII y la desamortización sufrida en el XIX y ha sido la base del problema agrario de finales del XIX y del XX, pues siempre ha sido asociado al absentismo del propietario, escasa inversión, excesiva mano de obra jornalera y baja productividad. La mayoría de los grandes propietarios actuales son empresas agrarias (Gran Propiedad Capitalista) de gran productividad. El minifundio tiene el problema de la falta de competitividad y rentabilidad para la economía actual de mercado. Actualmente se han planteado algunas soluciones al minifundio como el cooperativismo, la concentración parcelaria, iniciativas insuficientes.
RÉGIMEN DE TENENCIA
La tenencia es el grado de dominio sobre la explotación. Tendremos tenencia directa cuando coinciden propietario y empresario e indirecta si no coinciden. La tenencia indirecta se puede dividir, a su vez, en arrendamiento si se cede la parcela a cambio de dinero, o aparcería si se cede a cambio de un tanto por ciento de la producción. Otro régimen de tenencia que ha ganado importancia en los últimos años es el régimen de cooperativa.
4.- FACTORES POLÍTICOS
HASTA LA PAC (Política Agraria Común)
La desamortización del siglo XIX significó el paso de la propiedad amortizada a la individual y capitalista y el aumento del grado de concentración de la propiedad lo que posibilitó un auge de la explotación comercial. Este problema de concentración de la propiedad lo intentó solucionar la II República con la Ley de Reforma Agraria, pero no se pudo aplicar más parcialmente y durante un corto periodo de tiempo. La autarquía del franquismo abandonó la reforma agraria de carácter social y se centró en la reforma productiva con la concentración parcelaria y al aumento de la productividad con explotaciones mecanizadas, el aumento del regadío, nuevas colonizaciones, construcción de pantanos y el proteccionismo económico.
DESPUÉS DE LA PAC
Desde la entrada de España en la UE es la PAC la que rige nuestra política agraria. Los objetivos de la PAC son: aumentar la productividad; garantizar a la población agraria un adecuado nivel de vida; estabilizar los mercados de alimentos y productos agrarios; asegurar el abastecimiento reduciendo la dependencia del exterior; y velar por el establecimiento de precios de consumo razonables. Para financiar la PAC la UE cuenta con el FEOGA (fondo Europeo de Orientación y Garantía Agraria) que consta de dos partes: una Sección Orientación para fomentar la modernización y mejora de las estructuras agrícolas; y la Sección Garantía, para proteger el mercado agrícola y asegurar precios estables a los agricultores.
Los intercambios con la UE se liberalizaron y España adopta el principio de preferencia comunitaria y la tarifa exterior común para los productos de terceros países, habiendo de hacer un importante esfuerzo por modernizarse y aumentar la productividad, la calidad y la competitividad.
La PAC ha tenido un impacto muy positivo sobre el sector primario español y europeo pero supone un enorme esfuerzo económico por el presupuesto que absorbe y la creación de un mercado interior más caro que el exterior. Las reformas de la PAC tratan de mejorar el desarrollo sostenible, el recorte del gasto y el acercamiento de los precios del mercado europeo con el mundial, l que conlleva la reducción de cuotas y la diversificación de los usos agrarios. Los sectores más afectados han sido al vacuno de lácteos en la España atlántica y cantábrica, el cereal de interior, y los más favorecidos los hortofrutícolas costeros.